No todos los puestos con el mismo nombre son iguales.
El profesiograma organiza las características relevantes del trabajo para compararlas con la situación funcional. En el encargo pericial se diferenciará la información aportada por la persona, la documentación de la empresa y las referencias generales consultadas.
Una jornada descrita con precisión
Se estudia qué tareas se repiten, cuáles son esenciales y en qué condiciones se realizan. Posturas, desplazamientos, manipulación, carga mental y responsabilidad pueden tener una relevancia distinta según el puesto. Se evitarán afirmaciones sobre tareas no documentadas.
Referencias y contraste
La Guía de Valoración Profesional del INSS puede ayudar a estructurar la comparación. Sus fichas son orientativas, de modo que las particularidades acreditadas del puesto deben expresarse. Cuando existan evaluación de riesgos o informes del servicio de prevención, se considerará su contenido sin sustituir sus competencias.
Resultado del estudio
El informe puede presentar una matriz tarea–exigencia–limitación–evidencia. Esa estructura permite que el lector comprenda por qué un hallazgo tiene una determinada repercusión y qué extremos siguen pendientes de aclaración.
Aspectos que podemos estudiar
- Tareas esenciales y frecuencia.
- Exigencias físicas, mentales y sensoriales.
- Condiciones reales de ejecución.
- Correspondencia con datos funcionales acreditados.
Documentación útil
- Descripción del puesto y funciones.
- Jornada, turnos y distribución de tareas.
- Documentación preventiva disponible.
- Informes médicos y funcionales.
Preguntas sobre este servicio
¿Basta con decir que mi trabajo es físico?
Es preferible describir tareas, frecuencia, cargas y posturas. Una denominación genérica no permite una comparación precisa.
¿Es una evaluación de riesgos laborales?
No. El objeto es pericial y funcional. No sustituye la evaluación de riesgos ni las funciones del servicio de prevención.